Cargando...
  1. #Cuerpo y Salud
  2. Publicado: Jueves 24/09/2015

Alergias de primavera

Los cambios climáticos producen que la polinización se adelante, como consecuencia cada vez más gente padece los síntomas de la alergia nasal, incluso niños que no era habitual. Entre los factores que la provocan o recrudecen se encuentran los pólenes de árboles durante agosto, septiembre y de gramíneas, en octubre y noviembre y diciembre.

Alergias de primavera
Debido al calentamiento global, la temperatura aumenta cada año y una de las consecuencias es que se adelanta la polinización. Es por ello, que cada vez hay más pacientes con síntomas de alergia a pólenes de árboles y gramíneas, incluso hasta los más pequeños se ven afectados. Según destaca un informe de la Fundación CIDEA (Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias), hace 2 décadas no era habitual atender a niños de entre seis y ocho años con ese padecimiento, mientras que hoy reciben a gran cantidad de pacientes de ese rango etario porque cambiaron las condiciones ambientales.
Del informe se desprende también que en los próximos años habrá cada vez más gente con los síntomas de esa enfermedad: estornudos, secreción y congestión nasal, ojos rojos y lagrimeo, trastornos en el sueño y por ende, reducción del rendimiento y falta de concentración, entre otros. Por ello, es recomendable que asistan a un centro especializado para realizar un tratamiento preventivo y mejorar así la calidad de vida.

Los principales factores desencadenantes son la presencia de pólenes de árboles desde fines de agosto y con un pico notable en septiembre y una concentración elevada de polen de gramíneas (diferentes tipos de pasto) en octubre y noviembre.
"El 70% de los pacientes tiene rinitis y conjuntivitis alérgica simultáneamente. Un 25% posee sólo rinitis y el 5% predominantemente síntomas oculares. No debemos olvidar que muchos asmáticos tienen rinitis alérgica simultánea y que ambas afecciones pueden empeorar en forma sucesiva o simultanea si hay alergia al polen y exposición al mismo ", sostiene el doctor Jorge Máspero, director de la Fundación CIDEA y especialista en Alergia e Inmunología.
Y agrega: “Los pólenes son dispersados por el viento. Si bien los pacientes suelen culpar de sus síntomas a los plátanos porque producen  pelusas con espículas que irritan la vista y la nariz  no siempre son la causa de la alergia. De hecho, otros pólenes como las coníferas,  el olmo, el arce y el fresno son causas tanto o más importantes de alergia que el polen de plátanos”.
Máspero detalla además que no es raro tener alergia a distintos pólenes, por ejemplo, árboles y gramíneas (pastos) que polinizan en forma sucesiva aumentando la severidad y duración de los síntomas. Sin duda, la alergia a las gramíneas es la más prevalente pero la frecuencia y severidad de cada tipo de alergia al polen varían según las zonas geográficas del país.
Con relación a aquellas personas que sólo tiene alergia en los meses de septiembre y octubre, Máspero explica que padecen "una alergia estacional que debe ser evaluada y tratada por un especialista certificado en alergia. En muchos casos sabiendo de antemano a qué polen son alérgicos se puede optar por  la  administración de  medicación profiláctica desde unos diez días antes del comienzo de la polinización. Y para los que tienen síntomas severos, está indudablemente demostrado que la mejor opción es la  inmunoterapia con  el polen que los afecta, ya que permitirá que en los años siguientes dejen de tener esos síntomas".
La alergia es una afección causada por mecanismos de hipersensibilidad.
La hipersensibilidad es una reacción exagerada, fuera de lugar, que se produce cuando el organismo se encuentra con estímulos o agentes que, por otra parte, son inocuos como, por ejemplo, el polen. Las reacciones se manifiestan clínicamente de forma variada y diferente, no sólo de persona a persona sino también en las distintas etapas de la vida de una misma persona.

Factores causales

  • Pólenes de árboles como el arce, fresno, plátano, olmo, ligustro, coníferas entre otros, desde fines de agosto y durante septiembre
  • Polen de gramíneas (diferentes tipos de pastos), desde mediados de octubre a principios de noviembre
  • Esporas de hongos: los hongos de interior de los ambientes como, por ejemplo, manchas de pared, pueden causar síntomas durante todo el año y los de exterior, como la Alternaria, predominan a fin del verano y durante el otoño
  • Ácaros de polvo
  • Caspa de animales (mascotas)
  • Existen una serie de sustancias que, sin ser causas de alergia, contribuyen a empeorar los síntomas por sus características irritativas como: humo de tabaco, aromas demasiados fuertes (desodorantes de ambientes, insecticidas, etc.),  y en otros casos, algunos medicamentos de uso habitual pueden agravar los síntomas como ser aspirina o beta-bloqueantes

¿Cómo controlar la alergia nasal?
“El control de la rinitis alérgica en los casos intermitentes moderados a severos y persistentes impone hacer un diagnóstico etiológico, realizar los test cutáneos para identificar el alérgeno al cual está sensibilizado el paciente e indicar tratamientos farmacológicos y no farmacológicos”, afirma el especialista.
“Si la rinitis alérgica es severa se puede tratar con algunos antihistamínicos de última generación  o esteroides intranasales que han demostrado que en dosis mínimas necesarias son seguros pero -en muchos casos- el tratamiento con inmunoterapia específica es el único que logra controlar una rinitis alérgica severa”, concluye Máspero.



Fuente:
Fundación CIDEA (Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias).

www.fundacioncidea.org.ar

 

ENCUESTASemanal

ENCUESTASemanal

Se viene el último cuatrimestre y el verano se acerca... ¿Cómo te preparás?

TEPUEDEInteresar

TEPUEDEInteresar

Cargando...