Cargando...
  1. #Arte y Cultura
  2. Publicado: Jueves 09/10/2014

El señor de las piedras

La diferencia entre un artista y una persona común es el don que tiene de ver más alla del objeto en si. Este es el caso de Daniel Nacher, porque donde todos vemos ripio, el ve arte. Y lo descubrió de una manera muy particular.

El Señor de las Piedras
Daniel Nacher tiene un vínculo personal con las piedras. Con ellas pinta (si se puede llamar asi) y plasma sus creaciones en obras únicas, como su  técnica "Arte con Piedras",  que está patentada a nivel mundial como obra inédita.
El encuentro es en un café en Plaza Canning. Daniel  llega con todos sus elementos para la entrevista, no solo para contarnos su historia, sino también para mostrarnos cómo realiza una de sus obras. No tiene un taller establecido como muchos artistas. Su taller es aquel lugar donde él pueda llevar las cajas con piedras, pinzas, pegamentos y atril para trabajar.
Nació  en Buenos Aires en 1967, pero  reside en San Martín de los Andes desde el año 1994. Y es en ese lugar de la Argentina donde descubrió su relación con las piedras. Si bien fue aficionado desde siempre a las manualidades y al dibujo, hace 7 años su vida dio un giro de 180 grados y de manera accidental.

¿Cuándo y cómo te das cuenta que podés convertir un puñado de piedras en un cuadro?
Para comenzar la obra junto la mayor cantidad de tonalidades posibles con el fin de extender la paleta de colores  y, en base a las tonalidades que tengo, comienzo a crear.
A diferencia de otros estilos de arte, en este caso se requiere primero tener un marco como contención de las piedras.  Una vez que tenemos el marco se hace un boceto y se trabaja sobre un atril inclinado que permite que se vayan asentando. La idea es trabajarlo  como si fuera un puzzle. Busco la piedra que vaya exactamente en el lugar indicado. Juego mucho y es sumamente terapéutico. Es un trabajo de mucha concentración. Siempre trabajo con piedras naturales, respetando las tonalidades de cada una y la variedad que presenta la naturaleza. Si bien las obras son todas originales, las piedras que forman parte de un cuadro son únicas e irrepetibles, y cada piedra una tiene su historia, su lugar de origen y su antigüedad. Es apasionante. Cada obra cuenta con un promedio de unas 2,000 a 3.000 piedras, y en algunas he superado las 12.000.

Muchas personas piensan que son piedras pegadas y luego pintadas. Lejos están de la realidad. Hasta los delineados y la firma son realizados con piedritas diminutas. No interviene el pincel ni la pintura.

¿Cuánto tiempo trabajás por día en una obra?
Aproximadamente 8 horas. Depende mucho del cansancio físico, por la posición que requiere el trabajo, y del cansancio visual. Por lo demás, para mi es súper terapéutico. Cuando trabajo en una obra siento que estoy en otro mundo,

Si vos no hubieras estado en el sur ¿qué hubiese pasado? ¿Lo pensaste alguna vez?
No creo que hubiera llegado a descubrir este faceta de mi vida.  Si yo no hubiese estado en San Martin de los Andes no hubiera logrado nada de todo lo que ves. Porque es el lugar ideal, por la tranquilidad, los materiales, la calidad de vida. Posee la impronta que tienen los lugares del interior que ven las cosas diferentes, desde una óptica más relajada.

¿A qué te dedicabas antes del Arte con Piedras?
Trabajaba para una empresa vendiendo snacks: papas fritas, chizitos, artículos para copetín.

¿Y cómo descubriste que podías transformar las piedras en arte?
Jugando con mis hijos (tiene dos varones de 15 Y 13 años). Estaba haciendo una maqueta de la escuela. Usé paquetes de cigarrillos para armar los edificios y para el  estacionamiento utilicé ripio, que junté del garage de mi casa. Lavé las piedras y descubrí la variedad de tonalidades que tienen. La maqueta quedó fantástica y yo sentí que quería hacer cuadros con piedras. Los hice, gustaron, y casi sin darme cuenta y sin contacto previo, el 24 de Mayo del 2011, en el marco del cierre del Bicentenario, le entregué en la Casa Rosada, a la Señora Presidente Cristina Fernández de Kirchner   “El Escudo Nacional” que está actualmente en el despacho presidencial.

¿Cuáles son tus estudios?
No tengo estudios previos de arte. Los conocimientos de perspectiva los adquirí de mi paso por la escuela. Soy técnico aeronáutico.

¿Y por qué te fuiste a San Martín de los Andes?
Creo que inconscientemente uno quiere abrir la cabeza para algo. Siempre fui un tipo de manejarme solo y tener los tiempos para crear. Siempre traté de hacer manualidades o actividades en carpintería a modo de hobby.

¿Cuándo decidiste apostar 100% al arte con piedras y dejar de lado tu trabajo en relación de dependencia?
En un momento descubrí que la gente tiene muchas cosas en su casa o en sus oficinas, pero no poseen cuadros con piedras.
Cuando vi que los otros, y no sólo yo, descubrían que había potencial en mis trabajos.  Cuando empecé a tener encargos, cuando el público se interesó en adquirir una obra mía.
Hace 5 años que me dedico específicamente al arte con piedras.
Anécdota 1
Mientras Daniel estaba terminando su trabajo “Unión Eterna” con piedras como el ónix azul, cuarzo blanco, esmeralda y laja de San Luis, una pareja se detiene, observa la obra, felicita al artista y cae en la cuenta que el trabajo que está haciendo Daniel, es el mismo que tiene Facundo, vecino de Ezeiza, tatuado en su pantorrilla. La emoción compartida entre ambos es indescriptible. Daniel tenía otras obras por terminar y eligió trabajar en esta. Y la casualidad o causalidad quiso que quien se parara a observarla la tuviera tatuada.

¿Te imaginaste alguna vez que tu técnica se iba a patentar como obra inédita a nivel mundial?

No,  porque empecé como un juego, como un hobby. Luego a medida que la gente me comentaba que no habían visto trabajos como los míos en otros lugares del mundo, decidí dedicarle más tiempo. Hasta que un dia llega un señor y me dice que me va a comprar una obra. Cuando se la entrego en vez de pagarme me dice que  con ese dinero él se va a ocupar de patentar la técnica. Me enojé porque yo quería cobrar por el trabajo... y ahora reconozco que tenía razón, ya que me sorprendió cuando al año del patentamiento salió registrada como obra inédita a nivel mundial.

Hablando del mundo ¿hay obras tuyas en otros países?
Cuadros míos están en  Austria, EE.UU. España y Alemania. Comprados por turistas aquí o por encargo.

¿Qué sentiste cuando descubriste que la gente estaba dispuesta a invertir en una obra tuya?
Y más que nada sentí sorpresa cuando recibí el primer encargo. Es más, vendo obra propia pero trabajo mucho por contrato.
Acabo de entregarle al  gobierno de Neuquén  16 cuadros con los escudos de cada departamento de la provincia.

¿Qué es lo que te llevó a recrear “La última cena”?
Sentí una señal muy particular, es complejo de transformarla en palabras.  
“La última cena” la empecé en el papado de Benedicto XVI. Comencé  por los apóstoles de la derecha. Al finalizar el sexto apóstol, en el momento que tenía que trabajar sobre la figura de Jesús, es elegido un nuevo Papa, Francisco. Sentí que era una señal más. Decidí cambiar la ropa que tenía prevista para  Jesús y  la terminé haciendo en los colores azul y rojo (obvio los colores de San Lorenzo de Almagro, cuadro del que es fanático el Papa y Daniel Nacher).
Es una obra que habla por si sola. Tiene más de 12.000 piedras, pesa 60 kilos y me llevó entre 6 y 7 meses su realización.
Pensé en todos los  detalles y tiene piedras que reflejan 28 tonalidades de la Argentina y una sola que no pertenece, que es el cuarzo italiano de Módena.

Según cuenta Daniel, las piedras tienen una vibra muy particular y cada una lo lleva como un GPS a donde quieren ir y en qué obra estar. Cada piedra tiene una historia y en su caso sabe siempre de donde salieron. Por ejemplo, en “La última cena” hay rocas de un desprendimiento que se produjo en San Martín de los Andes y que, por suerte o milagrosamente, fue de madrugada y no generó una catástrofe. Cada una está elegida especialmente para cada obra. Ninguna está colocada  por casualidad.
Se dice muchas veces que nadie es profeta en su tierra, pero el año pasado Parques Nacionales cumplió 110 años y eligió un cuadro suyo para las tarjetas. Esto es porque sus cuadros son 100% naturales. Combina las piedras y las maderas de distintas regiones del país para sus marcos.


¿Cómo te manejás ahora que solo trabajás con las piedras?
La venta de obra es un ingreso, pero cuando finalizo con los trabajos por encargo, me dedico a dictar cursos y seminarios porque no me gusta  quedarme con todo lo que puedo enseñar. Hago interactuar a la gente, que participen de obras. Lo que sucede es que  mucha gente  no puede acceder a una obra mía por un tema económico, pero al participar de los seminarios, se llevan una obra con la técnica de Arte con Piedras. La vez pasada vinieron dos alumnas con piedras y me comentaron que desde que se anotaron comenzaron a verlas de manera diferente y querían incorporarlas al trabajo.  Ninguna piedra va a ser igual a la otra, por lo tanto por más que seis personas realicen el mismo seminario, todos van a ser diferentes  En los seminarios llevo todo preparado para que el que participa, siga el lineado de lo que está bocetado. No tienen que traer nada, ni siquiera tener conocimientos previos. En cualquier aspecto de la vida si te enfocás mirando al otro perdés campo, y por más que mi técnica la lleven a cabo muchos, cada uno va a tener su impronta. Mis cuadros seguirán siendo reconocidos como propios.

Anécdota 2
Me contratan para hacer dos murales en la iglesia de Aldo Bonzi, y en el convento estaba la hermana Josefina, la amiga personal del Papa Francisco. Vió La última cena y lo primero que me dijo fue “vos viniste a esta tierra con una misión, mostrá el cuadro por toda la Argentina. Cuando Él (Dios) considere que ya está cumplida, será el momento de entregársela a Su Santidad.” Muchos quisieron comprarla, pero esta obra no se vende, ya tiene dueño.

Proyecto de Vida
Estoy plenamente feliz con lo que hago, Mi  cabeza va a mil y el tiempo físico no me da. Pensá que si ves 6 mil piedras en un cuadro están pegadas de a una. Y el día tiene 24 horas (sonríe). Sin contar con que más de una vez tuve que desprender las piedras y dar un cambio en la obra

¿Qué sentiste? ¿Furia? ¿Tanto trabajo y tener que armarlo todo de cero?
No, porque es un material que así como lo saque va a otra obra. En definitiva no pertenecía a ese cuadro.

¿Y el tiempo que invertiste en ese cuadro que no fue?

Mirá, estuve casi 40 años sin hacerlo, así que ahora disfruto al máximo todo. Aciertos y errores. Mi madre siempre me decía que iba a terminar siendo como un bohemio y hoy vuelvo a lo que ella vaticinó.  Vos me preguntás cual es mi proyecto; hoy es seguir viviendo con el arte, del arte, disfrutar de difundirlo, disfrutar de enseñarlo  No guardarme nada ya que no nos podemos llevar de esta vida nada puesto. Y mi sueño es vivir como si estuviera en un Motorhome, que en breve aspiro convertirlo en realidad. Recorrer el país de punta a punta, interactuar con la gente en los pueblos y ciudades y descubrir más y más piedras de cada lugar.

¿Cómo hay que hacer para afrontar un cambio de vida así?
Primero hay que tener  en claro que lo que no hagas en esta vida, no tendrás oportunidad en otra. Segundo, no hay nada mejor que realizar lo que uno quiere. Y aunque no son muchas las veces  que se puede vivir de lo que se quiere, podés por lo menos, dedicarte media hora del dia a vos. Parate frente al espejo y decí “¿a quién le estoy robando esta media hora?”.  A nadie, te la regalás vos. Empezá con lo que te gusta. Hay una parte de tu vida que te llena el alma...siempre se puede empezar, sino mirame a mí, que este camino lo comencé a los 40.


Galería de imágenes

El señor de las piedras
El señor de las piedras
El señor de las piedras
El señor de las piedras
El señor de las piedras
El señor de las piedras
El señor de las piedras
El señor de las piedras
Cecilia Tvrdoñ

ENCUESTASemanal

ENCUESTASemanal

Se viene el último cuatrimestre y el verano se acerca... ¿Cómo te preparás?

TEPUEDEInteresar

TEPUEDEInteresar

Cargando...